corrigiendo errores I

Con el lanzamiento de las versiones 6.00 y 4.00 de Cuaderno de Bitácora y el Puchero el pasado mes de Noviembre cometí una serie de errores bastante importantes. En una serie de post los iré explicando, diciendo que hice, qué hice mal y porqué.

error #1: Poner un programa a la venta sin tener el fichero de ayuda terminado.

Después de varios meses de desarrollo, y tras haber pasado por una etapa de prueba con nuestros betatesters decidimos poner a la venta las nuevas versiones de los programas. Preparamos la nueva web y lanzamos los programas, dejandonos los ficheros de ayuda sin hacer y pensando que en un mes los tendriamos listos. Han pasado casi 6 meses y esta semana tendremos listos por fin los dichosos ficheros de ayuda. Al no tener los ficheros de ayuda no hemos querido enviar los programas a revistas ni a sitios de descargas pues pensamos que los programas no están completos.

Además, cuando liberas un programa siempre llegas con la lengua fuera y luego te da un bajón de ritmo de trabajo. Aunque al programa le falte la ayuda, inconscientemente piensas que el programa está terminado cuando no lo está y ralentizas un poco el ritmo. Para postre tras anunciar la nueva versión a los usuarios registrados siempre se produce una avalancha de correos que te quita mucho tiempo de desarrollo pues lo tienes que decicar a contestar estos correos.

Cuando se hace desarrollo a ratos como hacemos Jaime y yo, los plazos son incalculables. No sabes si un dia vas a tener 2 horas o ninguna, pero lo peor es que las planificaciones salen al revés. Cuando se acerca Navidad o Semana Santa piensas que vas a tener más tiempo para programar, porque seguro que cae algún dia de vacaciones. Sin embargo es al revés porque la familia, los amigos o cualquier otra actividad absorben tu tiempo libre y en vez de tener más tiempo tienes menos.

Anuncios

2 comentarios en “corrigiendo errores I

  1. Jose Luís, felicidades por este post y anticipadamente por los que anuncias.

    Para mi es muy interesante que compartas toda esta experiencia que te está dando el ser un micro-isv.

  2. ¿Sólo te faltaban los ficheros de ayuda?
    Eso no es nada, hombre.

    Hace años, mandé una biblioteca (librería) a un distribuidor de shareware (Internet no estaba disponible), y un par de semanas después me dí cuenta de que les había enviado el fichero de cabecera totalmente envuelto con un #ifdef DEBUG en la primera línea del fichero de cabecera y un #endif en la última.

    Así que tranquilo, que de peores hemos salido.

    Suerte con tu aplicación.

Los comentarios están cerrados.